Procedimientos

Bursitis olecraniana

Preguntas y respuestas

En primer lugar, debemos definir lo que es la bursa olecraniana.  La bursa olecraniana es una bursa sedosa que sirve de protección entre  el olécranon y la piel. Una bursitis hace referencia a la inflamación de la bursa, por aumento de tamaño pero sobretodo por aumento de grosos de esta bursa provocado por el acumulo de líquido en esta bursa. El origen de estos acúmulos es normalmente postraumático, por un traumatismo fuerte o por pequeños traumatismos repetitivos o por etiología reumática o metabólica (ataques de gota) y la tercera causa sería de origen infeccioso (gérmenes por heridas).

El diagnóstico de una bursitis olecraniana es clínico. El paciente tiene un incremento de esta bursa, con calor local, dolor pero no compromete la movilidad ya que está fuera de  la articulación.

Cuando la bursitis es de origen traumático solemos intervenir con una punción evacuadora e infiltramos dentro de la bursa, derivado de la cortisona para evitar que se produzca una recidiva de esta bursitis.
En los casos de bursitis metabólica, tomaremos muestras del líquido que extraemos y si hay cristales de ácido úrico u otro tipo de cristal, entonces se deberá derivar a otro especialista para tratar este problema metabólico. El aspecto del líquido ya es indicativo de que se trata de una bursitis metabólico ya que tienen un aspecto turbio.
En los casos que la bursitis tenga un origen infeccioso la punción nos permitirá ver si se trata de una bursitis infecciosa ya que su aspecto es virulento o amarillento. Se recetará un tratamiento antibiótico genérico de amplio espectro a fin de aislarlo y tras el cultivo del germen, adaptarlo al antibiótico  que mejor pueda funcionar para erradicar la infección. 

El abordaje quirúrgica únicamente se efectúa en los casos de bursitis crónicas. Y, una vez más, estamos en la vanguardia en las técnicas que para tratar estas cuestiones. Nosotros empleamos lo que se denomina una bursectomía endoscópica. Se puede hacer mediante cirugía abierta para resecar la bursa  y su contenido o mediante endoscopia hacer lo mismo. La ventaja de hacerlo así es que se efectúan dos pequeñas incisiones a cada lado de la bursa, evitándote problemas de cicatrización cutánea que no son infrecuentes en los casos de operaciones de bursitis.
La técnica es la misma, es decir, hacer una limpieza del contenido de la bursa y luego  posteriormente te llevas la bursa también.

La solución del problema y su sintomatología

En principio no requiere de una recuperación específica. Vendaje comprensivo siete días con las cirugía endoscopica y retirada de las suturas quirúrgicas y empezar la movilidad desde el primer momento sin ningún tipo de restricción.